Barbacan no nació de un plan de negocios. Nació de recoger a nuestra Border Collie de una estética en Polanco y verla traumatizada. Esta es la historia.
Vivíamos en la Anzures y, como todos los pet parents de la zona, llevábamos a nuestro perro a bañar a donde se podía: las cadenas grandes, las estéticas veterinarias de la Roma, los lugares económicos de Tacubaya. Todos trabajaban igual: tu peludo llega, lo meten a una jaula, espera su turno entre ladridos, lo bañan, y vuelve a la jaula hasta que pasas por él.
Un día recogimos a Sonic, nuestra Border Collie, y algo se rompió. Venía limpia y bien cortada, sí. También venía temblando, con las orejas pegadas, sin querer comer. Esa noche decidimos que tenía que existir una mejor manera de hacer esto.
Hoy operamos dos sucursales en CDMX con el mismo formato con el que abrimos: citas espaciadas, un groomer por peludo y espacios abiertos supervisados. Hemos atendido a más de 3,000 peludos de Polanco, Condesa, Roma y alrededores, y la señal que más nos enorgullece es simple: mueven la cola cuando reconocen la puerta.
No somos una fábrica de baños. Limitamos las citas del día para que cada peludo tenga atención directa durante toda su estancia.
Cada peludo tiene su horario. Nadie espera turno encerrado porque, para empezar, no hay dónde encerrarlo: no tenemos ni una jaula.
Áreas abiertas con vigilancia constante. Libre movimiento no significa caos: significa un groomer al lado de tu peludo todo el tiempo.
Personal entrenado en reducción de ansiedad: voz baja, pausas cuando el peludo lo pide, y la paciencia que un nervioso o un senior necesita.
Atendemos a muchos pet parents que trabajan en las torres de Ejército Nacional y Plaza Carso. Por eso abrimos desde las 8:30: dejas a tu peludo camino a la oficina y lo recoges al salir, ya bañado y oliendo increíble.
Freelancers, creativos y vecinos con horarios flexibles que prefieren el fin de semana. Por eso Condesa Sur abre los domingos. Y sabemos que bañar a un golden en un depa de la Condesa es misión imposible: para eso estamos.
French bulldogs, schnauzers y poodles son los reyes de los departamentos del poniente. Conocemos sus necesidades: piel sensible, deslanado, cortes de raza. Tu groomer ya ha trabajado con decenas como el tuyo.
Al tener contacto constante con cada peludo, detectamos cosas que en casa no se ven: irritaciones, inicio de infecciones de oído, sarro. Cuando algo necesita atención médica, te lo decimos y te recomendamos veterinarios de confianza de la zona.
No contratamos gente que "sepa bañar perros". Buscamos personas que quieran a los animales de verdad y tengan la paciencia para tratarlos con gentileza, sobre todo a los nerviosos.
Nuestros groomers están certificados y en capacitación constante. Conocen las necesidades de cada raza, del corte exacto de un schnauzer al cuidado de la piel sensible de un frenchie. Y como cada uno atiende a un solo peludo a la vez, tienen el tiempo de hacerlo bien.
¿Quieres conocerlos? Ven a cualquiera de las dos sucursales. Aquí todo pasa a la vista: vas a ver exactamente cómo tratamos a tu peludo, porque no hay cuarto de atrás que esconder.
Date una vuelta sin compromiso o agenda de una vez la primera experiencia de tu peludo. Cualquiera de las dos nos da gusto.
Conoce la personalidad de tu mascota y recibe recomendaciones de grooming ideales para su estilo.
✓ Test divertido
✓ Tips personalizados
✓ 100% gratis